miércoles, 1 de febrero de 2012

Nosotros el pueblo de...

"Nosotros el pueblo de..." es el famoso inicio del preámbulo de la Constitución de los Estados Unidos de América ©. La actualidad de estas semanas ha venido al rescate de mi blog debo decir. He querido recordar esas palabras por varios motivos.
  1º Desde 1765 para solucionar ciertos problemas económicos producidos por sus guerras con España y Francia, el rey Jorge III (su gobierno realmente) decide que lo mejor es sacar mejor tajada de las colonias más prósperas y supuestamente más leales, por lo que suben y crean nuevos impuestos esperando así cerrar las heridas de su pobre economía. Esto se hace sin el consentimiento de los afectados cuyos antepasados se habían lanzado a la aventura cruzando el océano bajo la promesa de más libertad y más oportunidades (que les hurgaran en el bolsillo no entraba dentro de esa idea) y aprovechando el monopolio del uso de la fuerza por el gobierno de Londres. Como todos sabemos esto llevará a que los ánimos se encrespen en las colonias, especialmente entre las clases más adineradas, por dos motivos, eran las más afectadas por este tipo de impuestos, además eran también las clases más ilustradas y posilemente las únicas que tenían acceso a las obras de los autores contractualistas de la Ilustración. Sin embargo como en otros casos a lo largo de la historia sin el apoyo de un ejercito popular el proceso de independencia habría sido un completo fracaso. Así por lo tanto se estableció un pacto que liberándolos del "tirano todopoderoso por la gracia de dios" Jorge III, todos los ciudadanos libres (aun quedaban pasos para que fueran todos los seres humanos) tuvieran los mismos derechos y garantías de salvaguardia frente al "Ogro" del Estado (sustituto ahora del viejo rey). Realmente las 13 colonias eran una fiel reproducción de la sociedad de la metrópolis con la excepción de que no existían títulos nobiliarios adornando los apellidos. Así pues este tipo de democracia, solo formal en muchas ocasiones, sigue siendo más accesible para unas personas que para otras según las rentas. Eso es algo que podemos ver claramente en la capacidad de acceso a la justicia, en la capacidad de presión sobre los poderes públicos o con la capacidad de acceso a un cargo público. Se pueden hacer paralelismos con la Antigua Roma. Si las grandes productoras aprietan las tuercas para que se persiga por vía ejecutiva (no ya judicial) a quienes les hacen dejar de ingresar aun pocos millones menos se hace y ya está y de paso se presiona a otros gobiernos para que pasen por el aro del tratado ACTA. Si los ciudadanos en todo el mundo son víctimas de un descarado caso de ataque contra la libertad en el mercado, precios pactados y otro tipo de prácticas abusivas propias de unos señores que nos venden lo que ellos quieren, no lo que demanda la sociedad y a los precios que ellos quieren, que nada tienen que ver con el valor real, o con el valor que dictaría un mercado realmente libre y moderno, pues las administraciones (los dueños del monopolio de la coacción) no mueven un dedo.
  2º Había en los años 80 en el viejo continente una esperanza que lo recorría desde la Selva Negra hasta el Mar de la Paja, y desde Brest hasta Atenas. El europeismo corría libre por los corazones de los habitantes del viejo continente a este lado del Telón de Acero (para pavor entre los topos euroescépticos británicos), y daba esperanzas de un futuro mejor a los habitantes de las pequeñas repúblicas del este de Europa que veían a la CEE como los viejos colonos que atravesaron el Atlántico vieron a su vez a los Estados Unidos, en una especie de sueño europeo.  
  ¿Que ha quedado de todo eso? ¿que hicieron los que llegaron al relevo? Otra vez más se olvidaron de los ciudadanos y se preocuparon de dos cosas, a) proteger sus pequeñas parcelitas de poder, ya que sí muchas de sus competencias viajan a instituciones de la Unión ellos no saldrían tanto en la tele y se les acabaría parte del pastel, tanto a los "lideres" como a sus cortesanos, b) solo potenciaron la Unión en el campo económico y para los grandes grupos empresariales (los pequeños ahorradores importan un pito salvo cuando hay que poner el cazo), además de pequeñas modificaciones institucionales pero respetando siempre el apartado anterior. Así las cosas se pusieron a redactar una cosa que ellos llamaron Proyecto de Tratado por que se establecía la Constitución Europea.
  ¿Por qué el invento empezó a tropezar? Dejando a un lado las absurdas explicaciones que daban los medios de comunicación en este país, que no eran más que meros transmisores de la opinión de los 2 partidos mayoritarios, para mi humilde entender las principales causas fueron las siguientes:
  I. No se puede llamar Constitución a algo que no sale desde un público e importante deseo o anhelo popular sino desde solamente una clase dirigente alejada completamente de la ciudadanía, más bien tenía el estilo de una Carta Otorgada propia de los monarquías absolutistas.
  II. En mi pueblo, los encargados de, a sus vez, encargar algo parecido a una constitución las hacen unos señores elegidos en algo llamado Cortes Constituyentes. En este caso no se hizo nada parecido con el Parlamento Europeo (no convenía alertar muchos a los ciudadanos). En su lugar se llamó a ciertos ex-gobertantes, como si el tiempo no pasara, y durante los "debates" se soltaban con cuentagotas pequeñas lágrimas de sus conclusiones a la opinión pública.
  III. Principálmente en estos legajos lo que se recogen son los resultados de la integración monetaria, y la homogeinización del reparto del pastel, pero del reparto del pastel para cada uno de los partidos nacionales (eso no es igual a más integración). Para colmo a todos los que no están a favor de esta chapuza se les empieza a llamar euroescépticos, resultado muchos europeistas convencidos se sienten insultados y pasan a engrosar las filas de los más activos en contra de este invento. 
  Aquí, en España (como no escarmentamos), volvimos a seguir el mismo método en la redacción de la segunda hornada de Estatutos.

  Como muchos saben en mi perfil de FB aun tengo puesta la bandera de la UE, que para mí tenía el especial valor de una nueva Era con menos fronteras, más libertad, comprensión y un futuro mejor. Yo nunca he sido defensor de banderas y escudos ya que muchos sabemos que algunos no las usan no como representación sino para dar cogotazos a los que no piensan como ellos. Sin embargo no dejo de sentirme ofendido cada vez que uno de esos personajillos le da peor uso que el que yo le doy a la fregona en mi casa.

1 comentario:

  1. Esta entrada ha sido un poco rollo, aunque al menos he aprendido algo de historia, que nunca viene mal.

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